miércoles, 5 de junio de 2013

Árbol de Judas

Si te cuento cuántas noches duermo pensando en ti, te diría que 365, por las que ya pasaron, las que están pasando y las que no tengo duda, seguirán. Muchas de ellas extrañándote, otras tantas recordándote, y otras tan sólo han sido tristes. Aún no sé cómo un artista podría hacer una obra de arte, si en sus manos no tiene las pinturas.  ¿Cómo puedo hacer yo para enseñarte mi obra de arte?
Todas estas noches he tenido tantas cosas que decir, tantas caricias, tantos besos, y también muchas lágrimas para secar, tanto así; que ahora soy como una flor, sin luz ni agua, que espera florecer y compartir su magnificente belleza con aquél árbol alto, fuerte, tan gallardo, en espera de color que eres; y así hacer la más hermosa y magnífica composición.
Definitivamente ésta última esperanza es la que me mantiene mirándote tan tierna y amorosa, pero por otro lado desvalida y temerosa, mirando y mirando hacia arriba, hasta lo más alto, y al volver me doy cuenta de que perdí más pétalos de los que esperaba, porque no supe cómo regresar, sin comparar el cielo con la tierra.
Sé desde ese momento que no debo subir sola, aunque no sé si me quieras acompañar, hay veces que pienso en no regresar a ese lugar porque por maravilloso que sea, me temo que puedo perder mi realidad, he pensado en ya no voltear a verte, en soltarte y no pensarte más, pero dime ¿Cómo puedo olvidarte, si con el tiempo mi amor crece más?
Cada vez tengo más cosas que ocultarte, son todas esas cosas que me encantaría contarte, pero por desgracia el miedo a que las rechaces es más grande.
Me has dicho millones de veces que no espere nada de nadie, pero no entiendo por qué no puedo esperar lo mejor de ti, y sin en cambio tampoco puedo entender que hagas menos de lo que yo hago por ti. Al igual que yo esperas muchas cosas de mí, te juro que he hecho todo lo posible para que veas que estoy aquí, pero aunque me duela el hecho de tan sólo escribirlo, sé que ya no sientes lo que un día sentiste por mí.
No necesito pensar las cosas, porque sé muy bien lo que siento, sólo necesito decirte que ya no te quiero; no quiero ponerle palabras a lo que ahora siento, me temo que lo que siento por ti ha crecido tanto que desvarío, y si uso la palabra “temo” es porque sé que en ningún lugar de ti, éste sentimiento es correspondido, porque aunque me duela cada palabra sé que aún no te has podido enamorar…


 

viernes, 19 de abril de 2013

Arte y tú

Quiero aprender a cantar contigo, 
hacer tu voz unísona con la mía
Como si entre tu voz y la mía no hubiese diferencias
Como si entre nuestras sonrisas, existiera sólo una nota 

Quiero aprender a pintar contigo
Trazar con tu cuerpo todas mis figuras
Como si cada uno de los cabellos del pincel fueran tus dedos
Como si en tu piel, lienzo blanco, fuéramos un óleo de color 

Quiero aprender a bailar contigo
Como si convirtiéramos cada paso que damos en uno
Y hacer de tus manos en mi cadera una parte más de mi cuerpo 
y hacer de mis brazos en tu cuello, tu más querido recuerdo
Seguir dando vueltas hasta desaparecernos y así en el  movimiento 
final, nos encontremos.

Y qué has de pensar si me moldeo a ti como una escultura 
Si aprendo a esculpir sobre ti  silencios, o mejor aún; palabras
Para empezar en tus hojas a escribir mi novela preferida, 
y así ver en la portada tu cara y la mía... 


"Vigilia"

... Y ¿Quién vigila su sueño mientras duermes? 
Son varios los ojos sigilosos, esperando a la presa 
no importa cuanto se acerquen, sus ojos miran solo a una estrella,
la menos brillante, aquella que apaga su luz y es distante.

Aunque en la rendija pueda verla, añorando que baje,
ésta,egoísta se disipa en sus penares
 estrella bonita, acompañala sólo por ésta noche
 podrás palpitar en sus blancos pilares.

Como si fueras perla en cuello, 
como si fueras pluma en la almohada 
Tiende tu blanca luz en su larga espalda, 
exactamente, así,como si la luna acabara
mientras que en sus deseos más ocultos;
está el que le mires, amada. 

viernes, 11 de enero de 2013

“La dolce vita”


Estaba sentada con ella en el café, justo en las mesas que daban hacia la ventana, había un sol hermoso, tranquilo y cálido, que le iluminaba el rostro, en verdad lucía muy linda con ese cabello negro largo, su tez blanca, sus ojos grandes… pero apagados, honestamente debo decir que el atuendo que traía le quedaba muy bien, pero en lo particular había algo que no me agradaba; su boca cerrada, sin mostrar los dientes de esa sonrisa que tenía ¡la condenada!
Creo que notó que la veía fijamente porque tomó su taza delante de mí, sorbió un poco, me miró y preguntó - ¿Cómo es que con éste día tan hermoso, me sienta así? Quedé completamente anonadada, no sabía que responder, me dejó totalmente muda, en seguida tomé un trago de mi té y al girar la cabeza hacia la derecha me encontré con un letrero de colores beige, morado y rosa, en una pequeña placa que citaba “la dolce vita”. Antes de que pudiera decir algo ella me interrumpió enérgicamente - ¡olvídalo! fue una pregunta estúpida-  y siguió hablando de lo mal que se sentía, quejándose de todo a su alrededor, como si yo no estuviese ahí, como si las palabras que no le dije y el silencio a cambio no le sirvieran, en fin, lo único que podía hacer era escucharla y tratar de no distraerme con la buena música y los arreglos tan curiosos que adornaban el lugar, había jarros de porcelana, velas aromáticas, varias fotografías de la vieja Italia y sus enormes edificios, y una pequeña figurilla de Buda, que por cierto me hizo preguntarme - ¿Porqué no puedo tener la respuesta a todas sus preguntas? En seguida, como por arte de magia, justo como un “flashazo”, llegó a mi mente la imagen de la pequeña placa que había leído.
Regresé a su plática, seguía hablando como si le prestara atención, tomé su mano y decidí hacerle una pregunta - ¿Ves ésta taza de café? Ella desconcertada y furiosa por ser interrumpida me respondió - sí, ¿Qué tiene de interesante?- pues en verdad mucho, puedo verter varias cucharadas de azúcar, pero ésta quedará asentada en el fondo de la taza, por lo tanto, la tendrás que mezclar bien para endulzar el resto ¿cierto?- Así es, respondiendo sin mucho entusiasmo hacia lo que pensaba decirle, le agarré el rostro y con seriedad le dije - ¡ Así es justamente la vida! En seguida, sobre su rostro se dibujo por fin la sonrisa que esperé ver durante todo el día. De pronto nos interrumpió la mesera y muy amablemente preguntó - ¿Gusta algo más señorita? ¿Espera a alguien más? –Sí, otra taza de café y un cenicero por favor, tengo mucho que pensar.  

jueves, 10 de enero de 2013

"Soliloquio a 3 Egos"




- Mientras caminada en la calle pensé en su mirada, lo sé, suena romántico y tal vez lo es un poco,si trato de negar las cosas, pero en realidad lo que pensaba de esa mirada era en su vacío e inexpresividad ,aunque no puedo negar que me gustaban sus pestañas largas y castañas, sus ojos claros, sus párpados caídos y cómo adornaba su rostro el fruncir el ceño ¡ Ah qué bonitas distracciones! ¿Bonitas distracciones? -¡Claro! ¿De qué otra manera se le puede llamar a la forma tan sutil en la que caí en sus redes? - ¡Ojalá sólo hubieran sido redes! - ¡Qué inocente! Inocente fue levantar la mirada, y echarle un vistazo a ese par de tristes ojos y querer que brillaran, inocente fue... - ¡Para¡ Está de más mencionarlo ¡está sobrentendido! -no, en realidad no lo entiendo ¿Tan delgada es la franja entre la ingenuidad y la confianza?-no,esa franja no existe, lo que existe es la experiencia, cuando tienes experiencia no confías, cuando no confías ,no puedes ser ingenua, ya que nada te sorprendería. -¿Qué dices? -¿Sin sorprenderte? -¿Qué sentido tendrían así las cosas? -pues ¡que sentido tiene aquél! Ve lo sorprendida que te encuentras. -esperen un respiro, despejen las ideas y actúen, de eso se trata esto ¿No lo entienden?el cuerpo tiene necesidades, y saben cuales son, ni bien ni mal, ni puntos medios, simplemente ¡Lo que es! Y sí, como va. 


¡Carajo¡ ¡ Ya son las 4:00 am! mejor ya no duermo, se que si lo hago no despertaré para ir a trabajar, aunque si descanso un rato más y me apresuro, sí creo llegar. Me siento cansada ¡Qué bien se siente pegar los párpados ¡ Justo como cuando lo besaba ese día, aunque bueno, aveces abría los ojos para ver en el espejo, qué tal me veía; la espalda descubierta, con sus dedos en la espalda baja. ¡Qué rabia! sus ásperas y frías manos, mientras sus blancos dientes fulminaban mis labios.- ¿Dientes blancos? Digamos que se pasó el cepillo, o se comió una menta ¡es mejor no magnificar las cosas! - ¿Magnificar las cosas?- ¿Quién lo hizo?- ¡Usted que esta despertando !¡Tenga un excelente día!Son las seis de la mañana con cuatro minutos! ¡Qué! ¡No puede ser!, ¡Ya es tarde!- no debiste acostarte de nuevo ¡No descansaste nada!, ¡Rápido! Un regaderazo, y me vestiré con lo primero que encuentre -¿Segura?,...¿Y si va el por ti a la oficina?- así nunca lo recuperarás- ¡Pero ya es tarde!- tarde para recuperarlo si sigues así, además no eres la clásica chica bonita que todo mundo ve,no te puedes dar esos lujos.-¡Al diablo con eso, no tengo tiempo!

-¡Creí que no llegaría amiga!

- Pero ¡qué cara traes! De seguro no dormiste, ¡Pilla!

-Cierto, no dormí bien, él no me deja pensar...

-Creo que te deberías de tomar un tiempo para ti 

-¿Un tiempo para mí? Tienes razón, no creo hacerlo lo suficiente.

Maryna Cárdenas